




Hoy, más de dos siglos después, la casa vuelve a cumplir su destino original: recibir.
Casa de la Troje es una casa antigua con cocina viva. Un lugar donde la historia no se exhibe, se siente. Donde el pasado no es nostalgia, sino raíz. Aquí, la cocina mexicana contemporánea dialoga con el tiempo, interpreta la tradición y la lleva al presente con respeto, sensibilidad y honestidad.
Creemos que comer es un acto de memoria.Que la cocina mexicana es un lenguaje vivo hecho de fuego, maíz, moles, caldos y silencios.Que una buena mesa no solo alimenta el cuerpo, sino también la conversación, la intimidad y el recuerdo.
Por eso, la experiencia no comienza en la mesa, sino en el umbral. Se entra despacio. Se baja la voz. Se afina el oído. Porque esta casa no se visita: se habita.

